La directora de la entidad revela que el 50% de los usuarios sufre precariedad laboral a pesar de tener trabajo y anuncia su compromiso con las personas sin hogar que padecen enfermedades mentales
Esta tarde en Manos Arriba, Aurora Baza ha analizado la compleja realidad social que la provincia de León ha vivido durante el pasado año 2025. La directora explica que Cáritas Diocesana ha atendido a casi 5.000 personas, una cifra a la que todavía hay que sumar los datos que aporta la red de parroquias durante este trimestre. Baza señala con preocupación que la mitad de quienes acuden a la organización tiene un empleo, pero sus condiciones son tan precarias que no logran cubrir sus necesidades básicas, una situación que ya se cronifica y afecta directamente al bienestar de los más pequeños.
El perfil de los usuarios ha experimentado cambios significativos, destacando que el 75% de las personas atendidas son de origen extranjero, procedentes principalmente de Colombia, Venezuela, Perú y Senegal. Aurora Baza aclara que estos ciudadanos no buscan tramitar subvenciones, sino que demandan formación y orientación para entrar en el mercado laboral leonés. El número de personas que solicita apoyo en el área de empleo ha pasado de 1.331 en 2024 a 4.800 en 2025, lo que demuestra una confianza creciente en los programas de inserción de la entidad.
La crisis de la vivienda también ha golpeado con fuerza a las familias leonesas durante el último ejercicio. La directora indica que el problema no solo reside en el aumento disparado de los precios, sino en la alarmante falta de oferta frente a una demanda que no deja de crecer. Esta dificultad para alquilar un hogar digno empeora la exclusión social y obliga a muchas parejas con hijos, que representan el 33% de los usuarios, a recurrir a Cáritas para evitar el desahucio o la falta de recursos mínimos.
Finalmente, Aurora Baza ha confesado que el proyecto que más le “quita el sueño” es la puesta en marcha de un centro específico para personas sin hogar con enfermedad mental. La responsable afirma que la reforma del edificio destinado a este fin todavía no finaliza, aunque las obras ya avanzan por la segunda planta. Cáritas ha acompañado a 320 personas sin techo en 2025 y Baza advierte que el número de mujeres en esta situación de vulnerabilidad extrema aumenta, lo que exige una respuesta urgente y humana por parte de toda la sociedad.