Juan Mateo Fernández, director de de la Residencia Geriátrica Arroyo de Valdearcos en Fresno de la Vega, subraya el incalculable beneficio emocional y de salud que supone la visita de hijos y nietos en estas fechas
El director de la Residencia Geriátrica Arroyo de Valdearcos, Juan Mateo Fernández, ha charlado en Manos Arriba sobre los esfuerzos del centro para asegurar que la próxima Navidad sea lo menos triste posible para sus residentes. Fernández ha reconocido que, aunque el personal se considera casi familia, la residencia sigue siendo una “institución”, por lo que estas fechas pueden acentuar el sentimiento de ausencia. Por ello, además de organizar actividades específicas (cantar, poesías) para entretenerlos, el director ha hecho un llamamiento directo a los familiares.
El mensaje central de Juan Mateo Fernández es un ruego a las familias para que hagan un esfuerzo adicional y visiten a sus seres queridos en estos días clave. Ha subrayado que la presencia de hijos y, especialmente, de nietos mejora de forma palpable el estado de ánimo y la salud general de los residentes. La visita rompe el “aislamiento” y el “ritmo de vida normal” del centro, inyectando cariño y amor que fortalecen vínculos que a veces se han perdido con el paso de los años.
Para facilitar esta conexión, la Residencia Arroyo de Valdearcos ha eliminado las barreras horarias: en el centro no hay horario de visitas fijo. Aunque recomiendan evitar horas intempestivas, los familiares pueden entrar prácticamente a cualquier hora del día, los siete días de la semana, para que la falta de tiempo no sea una excusa. Además, los residentes válidos tienen la opción de salir y disfrutar de Nochebuena, Navidad, Nochevieja o Año Nuevo con sus familias en casa, permitiendo revivir esos momentos de felicidad que las abuelas daban cuando toda la familia se reunía.