La experta analiza la complejidad del comportamiento intermitente en las relaciones dañinas y propone dar un giro de tuerca al discurso actual para volcar los esfuerzos en la construcción de entornos afectivamente sanos
Esta tarde, nuestra psicóloga de cabecera, Marta Herreras, ha visitado el programa con el claro objetivo de arrojar luz sobre los procesos que caracterizan a las relaciones tóxicas. Herreras explica que este tipo de dinámicas destructivas se establece mediante una preocupante falta de respeto mutuo y una necesidad absoluta de control por parte de uno de los integrantes. Según la experta, el proceso desencadena un desequilibrio profundo y un agotamiento emocional que atrapa a los afectados en una compleja red de dependencia. La psicóloga advierte que el escenario se vuelve sumamente adverso cuando el conflicto surge en el seno del entorno familiar, un espacio íntimo donde poner distancia afectiva requiere de muchísima paciencia y conlleva un enorme sufrimiento.
La especialista ha detallado que la gran mayoría de las víctimas padece un periodo de ceguera absoluta debido a que estas conductas dañinas avanza de forma lenta, sibilina y muy difícil de percibir a simple vista. Marta sostiene que el principal factor de “enganche” es el comportamiento intermitente de la persona manipuladora, quien alterna etapas de extrema bondad y aparente cambio con el regreso súbito de las agresiones psicológicas. Ante este panorama, la psicóloga afirma que la astucia del agresor consigue que el daño se mantiene en el tiempo, haciendo que resulte primordial apoyarse en las alertas que ofrece el círculo de amigos o los familiares externos para poder despertar de la realidad.
Finalmente, Marta Herreras ha cuestionado la excesiva moda que inunda las redes sociales con respecto a la obsesión por etiquetar todo bajo el concepto de las “banderas rojas”. La invitada manifiesta que, si bien es fundamental alejarse rápido de quien busca sacar tajada a costa de nuestra estabilidad, la sociedad necesita de forma urgente darle la vuelta a la tortilla. Con esta enriquecedora reflexión, la profesional ha querido que la audiencia comprenda la importancia de buscar de forma activa vinculaciones sanas, procurando aportar elementos positivos que enriquezcan el plano laboral, la pareja y la convivencia diaria.