Fernando Carnero ha reivindicado el valor del comercio de proximidad y la continuidad familiar de un negocio que ha acompañado a varias generaciones de vecinos de León
La Ferretería Crucero ha cumplido este año 90 años de trayectoria en el barrio, convirtiéndose en uno de los comercios históricos de la zona oeste de León. Su gerente, Fernando Carnero, ha recordado en Manos Arriba cómo el negocio ha pasado de generación en generación hasta llegar a sus manos. Tras el fallecimiento de su padre, ha decidido continuar con la tradición familiar y mantener abierto un establecimiento que ha ofrecido durante décadas un servicio cercano a los vecinos. Hace diez años, el crecimiento del negocio motivó el traslado a un local más amplio, que ha permitido incorporar un modelo de autoservicio y mejorar la experiencia de compra.
Carnero ha explicado que asumir las riendas de la ferretería ha supuesto una decisión importante, ya que anteriormente ha trabajado en otra empresa en la que se ha encontrado muy a gusto. Sin embargo, ante la ausencia de su padre, ha optado por continuar con el proyecto familiar y preservar un comercio que ha considerado casi un servicio social para el barrio. El gerente ha destacado también la buena respuesta de los vecinos del Crucero, cuya confianza ha contribuido a mantener la actividad del establecimiento a lo largo de los años.
La historia de la Ferretería Crucero ha reflejado la importancia de los negocios familiares y su papel en la vida cotidiana de los barrios. Con nueve décadas de actividad, el establecimiento ha mantenido su vínculo con varias generaciones de clientes y ha demostrado cómo la continuidad y la adaptación a las nuevas necesidades han permitido al comercio tradicional seguir adelante. En la sección Consume en tu barrio, Fernando Carnero ha compartido esta trayectoria como ejemplo del valor de conservar los negocios de proximidad y seguir ofreciendo atención y servicio a la comunidad.
Por su parte, Pablo Martínez, gerente del restaurante Pico Pico y colaborador de la Primi contra el cáncer, ha explicado las claves de su propuesta gastronómica. Martínez ha destacado la importancia de tratar a cada cliente como si fuera un invitado en casa y ha defendido una cocina basada en el producto local y de cercanía, combinada con la tradición y algunos toques de vanguardia. Además, ha reivindicado la riqueza gastronómica de León y la necesidad de apostar por los productos de la provincia para dar a conocer su calidad. El responsable ha señalado que el buen servicio, el cariño en la elaboración y el respeto por la cocina tradicional han constituido los pilares de su restaurante.