El docente analiza los logros formativos de la cantera de instrumentistas locales y critica con dureza la demora institucional en la entrega del nuevo edificio propio para el centro educativoo
Esta tarde, el programa de Manos Arriba Viajero ha continuado con su ritmo habitual para charlar en profundidad con Juan Luis García, profesor del Conservatorio de Música de León, quien afronta las semanas previas a su jubilación tras haber completado treinta y cinco años de impecable trayectoria pedagógica. El docente explica que el presente curso escolar constituye un ciclo idéntico en exigencia a los anteriores, marcado por intensas audiciones, conciertos tradicionales de Navidad y clases abiertas orquestales donde se acerca el funcionamiento técnico de las partituras al público general. García afirma que la asignatura de orquesta regala grandes momentos de dinamismo juvenil y recuerda como una divertida sorpresa el día en que los alumnos interpreta un arreglo exclusivo para piano de la canción Bergain, apenas dos jornadas después de que la estrella internacional Rosalía publicara su nuevo trabajo discográfico.
En el plano estrictamente educativo, García ha defendido el aprendizaje instrumental como una herramienta insustituible para moldear la personalidad de los ciudadanos del futuro en plena era digital. Juan Luis sostiene que la práctica musical fuerza a los niños que ingresan a los siete u ocho años a desarrollar hábitos de sacrificio, paciencia, constancia y visión a largo plazo, apartándolos saludablemente de las pantallas instantáneas que hoy en día satura la juventud. El profesor manifiesta que la música colectiva, ya sea cantando en coros o tocando en bandas, funciona como el mejor ejercicio posible para articular una sociedad sana y cohesionada, citando como ejemplo el reciente concierto del sesenta aniversario de la Capilla Clásica en la Iglesia de San Francisco, donde intérpretes de avanzada edad y jóvenes estudiantes rema juntos en una misma dirección interpretando a Mozart y Schubert.
Sin embargo, el veterano músico no ha ahorrado críticas contundentes al valorar la situación de las infraestructuras educativas de la provincia, calificando de fracaso estrepitoso la labor realizada por la administración autonómica. García lamenta que no ser testigo en activo del traslado al nuevo recinto y denuncia la pésima gestión de la Junta de Castilla y León, puesto que se cumple prácticamente veinte años desde que el gobierno autonómico asumiera las competencias de los consorcios sin que la capital posea todavía un edificio propio que responda a las necesidades básicas. A pesar de este panorama material, el maestro se muestra plenamente satisfecho por el éxito internacional de su cantera de alumnos, destacando a clarinetistas que hoy estudia en Frankfurt o violonchelistas que ejercen como primeros espadas en la reputada Orquesta de Hamburgo.
Por otra parte, el magazine de actualidad ha desvelado los pormenores culturales de la inminente décimo tercera edición del festival ‘Luna de Cortos’, un evento cinematográfico de referencia que sitúa su centro neurálgico en la localidad de Riego de la Vega. El director del certamen, Bal Ferrero, detalla que la organización del evento ya ultima los preparativos de las proyecciones y anuncia de manera oficial que Grecia actúa este año bajo la condición de país invitado de honor. Ferrero asegura que las pantallas del festival ofrecen una ventana internacional única para el cortometraje, convirtiendo la comarca leonesa en un punto de encuentro obligado para realizadores y aficionados del séptimo arte durante las próximas semanas veraniegas.
Finalmente, el programa ha conversado con Miguel Robles, técnico de producción del Teatro San Francisco de León, para repasar el despliegue de las artes escénicas de cara a las próximas fechas. Robles explica que la programación habitual del centro cultural no para en ningún momento sus exhibiciones, sino que simplemente se traslada de escenario para aprovechar las bondades de la época estival en el idílico marco del Claustro Abierto de los Capuchinos. Robles indica que el traslado de las obras y los conciertos a este espacio histórico garantiza una atmósfera mágica bajo las estrellas, logrando que el público local y los visitantes de fuera disfrute de una agenda de espectáculos fresca, variada y plenamente adaptada al ocio veraniego de la ciudad.