La autora presenta su primera novela tras años de preparación en el relato corto, mientras que el ILC prepara una exposición internacional sobre inteligencia artificial y saturación visual
Esta tarde en el Teatro San Francisco, el ambiente se ha llenado de talento local con la visita de dos figuras clave de la cultura leonesa. María Vidal explica que su salto a la novela es el cumplimiento de un sueño de la infancia, nacido de su profunda pasión por la lectura. Tras un largo “calentamiento” en el mundo del microrrelato, la escritora confiesa que la idea central de su obra surge durante su estancia en la ciudad de Tui; allí encuentra en una biblioteca la chispa para narrar la historia de Gabriela, una joven ajena a los libros, y la señora Paz, una anciana que necesita ayuda para seguir disfrutando de las letras debido a un problema de vista.
Por su parte, el artista y comisario Jorge Quijano ha presentado en la Diputación Provincial su nuevo proyecto expositivo titulado “El tiempo de la interferencia”. Jorge Quijano detalla que la muestra es un recorrido por seis proyectos que analizan el presente desde la perspectiva de la saturación visual y el exceso de información. El artista sostiene que el uso de algoritmos y el arte generativo son pilares fundamentales de esta aventura cultural, destacando la pieza Onírica del colectivo FUSE, que promete sumergir al espectador en una experiencia subjetiva e inconsciente a través de instalaciones tecnológicas de vanguardia.
Cita ineludible: La exposición permanece abierta en el ILC desde el 11 de abril hasta el 14 de junio, ofreciendo dos meses de inmersión en el arte internacional.
El comisario ha reconocido que coordinar un proyecto colectivo de esta magnitud conlleva grandes complejidades técnicas y humanas, especialmente cuando se busca pulir cada detalle con artistas de renombre. Quijano afirma que, tras superar el intenso reto de la inauguración institucional, finalmente respira tranquilo al ver que el objetivo de conectar con el público se ha cumplido. La muestra no solo explora el uso de la inteligencia artificial, sino que conduce al visitante desde la estimulación constante de la realidad actual hasta una pieza final que atesora toda la carga sensorial del recorrido.
Finalmente, María Vidal ha concluido su intervención reflexionando sobre el proceso creativo, el cual requiere dividir las grandes metas en objetivos pequeños para evitar el bloqueo. La joven autora asegura que todavía tiene mucho tiempo por delante para seguir creando y que se siente muy afortunada por la acogida de su libro, que ya engancha a los lectores con la misma fuerza que a ella le atrapan sus novelas favoritas. Con estas propuestas, la ciudad de León demuestra una vez más que su tejido artístico está en constante ebullición, uniendo la sensibilidad de la palabra escrita con la innovación del arte digital más avanzado.