El farmacéutico ha explicado los grupos de población prioritarios, el papel de las farmacias en la campaña y las principales medidas de prevención frente a los virus respiratorios
El farmacéutico Javier Herradón ha abordado el inicio de la campaña de vacunación frente a la gripe y la COVID-19, en un periodo marcado por el aumento de los procesos catarrales y las infecciones víricas. Según ha explicado, la Consejería de Sanidad de Castilla y León ha puesto en marcha la campaña el 1 de octubre, con una primera fase dirigida a las personas que viven en residencias, a quienes reciben atención en sus domicilios y a los niños de entre seis meses y once años. Posteriormente, la vacunación se ha abierto al resto de la población. Herradón ha destacado la importancia de aumentar las tasas de vacunación y ha recordado que Castilla y León ha registrado el año anterior una cobertura del 29 %, frente al 25 % de la media nacional.
El farmacéutico ha subrayado el papel de las oficinas de farmacia como puntos sanitarios de proximidad para fomentar la vacunación. A través de un convenio con la Consejería de Sanidad, los profesionales pueden identificar a pacientes incluidos en la campaña mediante la conexión informática con los centros de salud y recordarles la conveniencia de vacunarse. Entre los grupos prioritarios, Herradón ha señalado a las personas mayores de 60 años, los niños de entre seis meses y once años, las mujeres embarazadas, las personas con enfermedades crónicas, el personal sanitario y quienes cuidan de otras personas. Asimismo, ha recomendado solicitar cita previa en los centros de salud, a través de Sacyl Conecta, del portal de la Junta de Castilla y León o por teléfono.
Herradón ha explicado que la vacunación anual frente a la gripe ha resultado necesaria porque las cepas del virus van cambiando y la protección inmunitaria ha disminuido con el paso de los meses. Por este motivo, los laboratorios han preparado nuevas vacunas a partir de los estudios realizados sobre las variantes circulantes. El farmacéutico también ha recomendado la vacunación frente a la COVID-19 y ha recordado que haber pasado la enfermedad anteriormente no garantiza una protección permanente ni ha impedido nuevos contagios. De esta manera, ha insistido en que la prevención ha contribuido tanto a proteger a cada persona como a reducir la transmisión de los virus entre la población.
Entre las medidas preventivas, el profesional ha destacado el uso de la mascarilla cuando aparecen síntomas respiratorios, especialmente al acudir a centros sanitarios o al estar en contacto con personas mayores y vulnerables. También ha recomendado ventilar las habitaciones, evitar el contacto con otras personas cuando se está enfermo y permanecer en casa en caso de fiebre o malestar. Herradón ha recordado que estas medidas ayudan a reducir los contagios y ha insistido en la importancia de mantener hábitos responsables durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios.
Por último, el farmacéutico ha desmontado algunos de los bulos más extendidos sobre las vacunas, como la creencia de que provocan la gripe o la COVID-19 o que contienen microchips, grafeno o metales para rastrear a la población. Herradón ha aclarado que las vacunas frente a estos virus utilizan componentes diseñados para estimular la respuesta inmunitaria y preparar al organismo para generar anticuerpos, sin causar la enfermedad que se pretende prevenir. Además, ha señalado que su composición está definida y ha insistido en la importancia de consultar fuentes sanitarias fiables para resolver dudas y evitar que la desinformación condicione las decisiones sobre la vacunación.
