Diego Mateos mantiene intacto el diseño original del local y ofrece un ambiente hogareño ideal para disfrutar de una copa preparada con tranquilidad y buena música
Esta tarde, nuestro Manos Arriba Viajero ha trasladado su equipo técnico hasta el barrio de La Palomera para descubrir la nueva etapa del Bar La Casuca by Sonríe. El actual gestor del establecimiento, Diego Mateos, explica que el gran propósito de este proyecto es conservar el legado de calidad y el trato familiar que caracteriza al negocio desde su fundación. Mateos afirma que la decisión de ponerse al frente de la barra responde a la fascinación que le produce la identidad única del local, un espacio acogedor que ahora funciona como el refugio perfecto para las personas de corte vintage y los nuevos clientes que busca una buena cerveza de importación. El hostelero indica que asumir las riendas de este local conlleva una gran responsabilidad, pero mantiene la ilusión de prolongar la trayectoria del negocio durante un mínimo de veinte años más en la capital leonesa.
La emisión especial ha contado con la visita sorpresa de Beni González, la histórica ideóloga que, junto a su pareja David, ha regentado el establecimiento al pie del cañón durante dos décadas. La antigua propietaria sostiene que la idea original de la decoración nace del hecho de tener el inmueble en propiedad dentro de un vecindario residencial muy alejado del bullicio turístico del Barrio Húmedo o del Romántico. González asegura que el planteamiento del negocio siempre giró en torno a la concepción de un salón de casa fuera de casa, un entorno tranquilo donde reunirse con amigos de toda la vida sin sufrir las aglomeraciones ni los elevados precios del centro urbano. La fundadora manifiesta que se siente encantada al comprobar que la nueva dirección no altera el patrimonio decorativo original y reconoce que la morriña le impulsa a regresar de visita siempre que le resulta posible.
Finalmente, el propio Diego Mateos ha concluido la entrevista reafirmando su total compromiso con la comodidad y el bienestar de cada cliente que cruza el umbral de su establecimiento. El gerente remarca que su principal meta es que tanto las parejas como los grupos de amigos se sienten tan a gusto y relajados como si estuvieran en su propia sala de estar. Mateos extiende una invitación formal a todos los leoneses para que se acerque a La Palomera a comprobar cómo una copa bien preparada, una esmerada selección de cervezas y la buena música de siempre consigue desconectar del estrés diario. Con este enfoque tan personal y cercano, el joven hostelero demuestra que la esencia de toda la vida de La Casuca continúa en las mejores manos.
La Casuca by Sonríe
Calle del Duque de Rivas, 20, León