El espacio renueva el 80% de su propuesta expositiva mientras inicia la musealización del patio de los hornos altos e impulsa la recuperación de la mina sucesiva
El equipo de Manos Arriba Viajero ha vuelto al Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León para seguir descubriendo los hitos de esta institución autonómica. El director del centro, Roberto Fernández, ha explicado que el constante dinamismo de las instalaciones responde al firme respaldo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, al arraigo social de la comarca y al esfuerzo diario de todo el equipo humano. Fernández ha destacado además que la constante renovación de los espacios mantiene viva la propuesta cultural del museo, el cual ha transformado el 80% de su museografía original con la incorporación de zonas dedicadas a la iluminación minera, los fósiles o la histórica botica del siglo XIX.
En el ámbito de las grandes infraestructuras, la dirección ha anunciado el arranque de las obras de adecuación en el patio de los hornos altos tras una de las intervenciones arqueológicas más relevantes de la comunidad. El responsable del Museo ha detallado que esta actuación cuenta con una asignación económica cercana a los tres millones de euros entre las labores de excavación y la obra civil, lo que permitirá sacar a la luz las bases de la antigua fundición y las potentes tuberías soplantes que permanecían ocultas tras el antiguo patio escolar. Asimismo, Fernández subraya la futura rehabilitación integral de la Mina Sucesiva, un ambicioso proyecto dotado con 2,5 millones de euros que pretende convertir la primera explotación de carbón del valle en un espacio almacén visitable y autoguiado.
Programación y cultura
Por lo que respecta a la proyección informativa e historia social del entorno, el corresponsal de Diario de León, Juan Manuel Castro ha recordado los complejos inicios de la reindustrialización tras el cese de las labores extractivas en el valle. Castro ha señalado que la apuesta de la administración por ubicar la sede autonómica en Sabero representa un hito histórico para la comarca, habiendo transformado el golpe económico del cierre minero en una inagotable fuente de noticias e iniciativas culturales. Castro ha afirmado que la singularidad arquitectónica de la Ferrería de San Blas constituye una joya única en el país que justifica el constante flujo de visitantes que acude a la zona durante todo el año.
Asimismo, la memoria viva de la cuenca ha tenido un protagonismo muy especial gracias al testimonio del exminero y extrabajador del museo, Carlos García, quien evoca la estrecha relación entre el trabajo en la mina y los orígenes del fútbol en España. García ha explicado que la implantación de este deporte por parte de los ingenieros británicos impulsó la creación de históricos clubes en las comarcas industriales, recordando la época en la que el equipo local competía en la Tercera División nacional. Además, el antiguo profesional repasa las duras condiciones de la labor bajo tierra en las galerías de Herrera II, destacando la profunda solidaridad que caracteriza a las familias de la montaña leonesa.
Finalmente, el responsable del Museo, Roberto Fernández, ha puesto el acento en la variada agenda de actividades complementarias que combina música, conferencias y ciclos de cine documental durante las cuatro estaciones. El equipo del centro reitera que las actuaciones estivales de artistas como el gaiteiro Carlos Núñez actúan como un formidable polo de atracción para personas que acuden por primera vez a la cuenca de Sabero. Fernández ha concluido remarcando que la combinación de patrimonio, historia y cultura viva mantiene al museo como un motor de desarrollo indispensable para el futuro de la montaña oriental leonesa.